War’s horrors passed on in ‘The Milk of Sorrow’

Peru’s entry in Oscar’s foreign film category grapples with the residual effects of a historical conflict’s brutality.

By Reed Johnson

When Claudia Llosa was growing up in Lima, Peru, adolescence wasn’t a time for hanging out with friends in the streets. The country was in the grip of a brutal civil war pitting the Maoist Shining Path guerrillas against a government determined to stamp them out at any cost.

“The message was, ‘Stay inside! Hide yourself! Be careful!’ ” Llosa, 33, recalled recently during an interview at a West Hollywood hotel, speaking in Spanish. “I knew that I would speak of the theme one day, but I didn’t know how to come face to face with it. It was a reality that changed everything. How do you tell that?”

Now Llosa has confronted that transformative era with her feature film “The Milk of Sorrow” (La Teta Asustada), one of five movies competing Sunday for the foreign-language film Oscar. The first Peruvian feature nominated in that category, it won the Golden Bear award for best movie at this year’s Berlin International Film Festival. It’s seeking a U.S. distributor.

The movie’s Spanish title (literally, “the scared breast”) refers to a condition that affected Peruvian women, mainly Andean Indians, who were raped and assaulted during the war, and reputedly transmitted their trauma through their breast milk to their children. The phenomenon, part physical-psychological and part spiritual-folkloric, has been documented by Harvard University anthropologist Kimberly Theidon, whose writings helped inspire Llosa’s screenplay.

The movie’s young heroine, Fausta (Magaly Solier), suffering from the affliction, has left her mountain village to come live with her uncle’s family in one of Lima’s steeply terraced shantytowns. Fausta’s fear of men is so great that she has inserted a potato into her vagina to repulse potential rapists, as other war victims did.

Images of sterility and fertility, decay and regeneration, permeate the film, which uses mostly non-professional actors to fashion a hybrid of lyrical imagery and nuanced social commentary wrapped in compassion.

Although the war has ended, the conflicts it laid bare still haunt Peru. Her film’s philosophical tensions reflect Llosa’s desire to acknowledge the war’s harsh legacy, yet also look toward reconciliation.

“What I wanted to speak of is the past, or the representation of the past as it relates to right now,” Llosa said. “How are we going to manage in these days this sadness, this wound that stays open? I wanted to make a movie that connects the audience with the idea of the violence and the terror. At the same time, I wanted to show people that are capable of putting an end to their pain.”

The film joins a growing cadre of Latin American movies that address issues of ethnic bias and simmering class inequality. To earn money to bury her mother, Fausta goes to work as a domestic servant for a light-skinned, upper-class female pianist. The gulf between them is expressed most pointedly through differences in music and language: although Fausta speaks Spanish, her mother tongue is Quechua.

Llosa, the niece of novelist and one-time Peruvian presidential candidate Mario Vargas-Llosa, said that although she was raised in cosmopolitan Lima, her parents (an artist and a businessman) took the family on frequent Andean trips. “I breathed, I absorbed this idea of a fractured country, a country that doesn’t communicate with itself,” said the filmmaker, who now lives in Barcelona.

Llosa had met Solier years earlier, when Solier was selling food in a plaza in the Ayacucho region, former epicenter of Shining Path activity. Llosa cast her in her first feature, “Madeinusa.” Solier, 23, also a popular singer in Peru, conveys a forceful personality in a quiet, internalized way, Llosa said. “It’s an energy. You can see it in her eyes when you look at them.”

José María Morales, one of the film’s producers, said that although the movie’s political context is very localized, its themes — immigration, family, war’s dislocations — are universal. He considers its subject to be “a woman who is stuck by herself in a new world” and must rapidly adapt while forging a truce with her past.

The unity of such seemingly antagonistic forces underlies the movie’s sensibility, said Llosa, who recently gave birth to her first child. In Quechua, she noted, the word for “seed” and for a shrouded corpse, or “mummy,” is the same because life and death are accepted as inseparable.

“What the film is saying is that there’s validity in life” and death, Llosa said. “The stairs [in Fausta's village] that go up and down show the difficulty, the impossibility, of the terrain. It also shows a people that is capable of surmounting anything. There’s always this double manner in life.”

reed.johnson@latimes.com

Published on: Angeles Times
Fecha: 07/03/2010
Fuente: http://www.latimes.com/entertainment/news/la-ca-oscarmilk7-2010mar07,0,1163705.story

Del terremoto al terremoto social

Terremoto en Chile

Por Víctor Andrés Ponce

La devastadora tragedia de Chile, un terremoto de 8.8 que se produce cada 200 años, increíblemente, ha desencadenado un debate sobre el modelo económico social mapocho. El saqueo y el pillaje en las regiones del Maule y Bío Bío ha motivado a algunos a echar mano del factor Gini (que mide la desigualdad) para explicar la desintegración social que se produce en las ciudades del sur.

Asaltos a supermercados, incendios de almacenes, gente que carga electrodomésticos y barrios que se organizan en comités de vigilancia para detener a los ladrones son imágenes que estremecen a quienes pensaban que Chile era la nueva Suiza de Sudamérica, el país que más cerca estaba del desarrollo. Ahora, las fallas del modelo económico junto a la energía inconmensurable que libera el choque de las placas tectónicas que, según científicos de la Nasa, ha movido el eje del planeta, empiezan a explicar el desborde social.

En su último censo, Chile reportó más de 15 millones de habitantes y el terremoto del sábado pasado dejó a 2 millones sin luz, sin agua, sin comunicaciones y transporte. Los mercados cierran y el dinero, al menos en esas horas, se vuelve inútil. En otras palabras, en el Maule y en el Bío Bío, el mercado es paralizado temporalmente por las fuerzas de la naturaleza. No hubo empresa ni edificio que no se fracturara por las ondas sísmicas. Las instituciones locales y regionales también se desplomaron. Ni Marx ni Mises habían construido teorías para enfrentar megaterremotos cercanos al cataclismo; sin embargo, ya se empieza a argumentar que, de las fisuras existentes del modelo, salió la energía para el saqueo y el pillaje.

El Estado y el mercado representan construcciones que dependen de la voluntad de los hombres. Los embates de la naturaleza significan fuerzas destructoras incontrolables. Sin embargo, Chile, la economía de mercado más paradigmática de América Latina, quizá tenga el Estado más poderoso de la región para reconstruir la infraestructura y el mercado derribados por el terremoto. El Fondo de Estabilización chileno, de 11,284 millones de dólares, haría palidecer de envidia a un Chávez que se queda sin luz para transmitir su Aló presidente. Un megaterremoto convertiría a Venezuela en un virtual mendigo.

Una sociedad mapocha, formalizada en un 80%, permite que los nuevos pilares de las construcciones se levanten en los límites de cada propiedad y, también, posibilita que el crédito vuelva a fluir. En realidad, donde colapsa el modelo chileno está en aquello que se aleja del mercado y la libertad: la Armada del sur, pese a las obsesiones por comprar satélites y submarinos nucleares, fue incapaz de predecir el tsunami que golpeó las costas y, probablemente, en el Ejército mapocho no debe de haber mucho batallón de ingenieros para la reconstrucción.

Publicado en: Peru21
Fecha: 04/03/2010
Fuente: http://peru21.pe/impresa/noticia/terremoto-al-terremoto-social/2010-03-04/269433

Etnicidad digital

nativos digitales

Por Cristóbal Suárez Guerrero

Desde que surgió el tópico de la etnicidad digital se ha derramado mucha tinta en torno a este tema. Aunque sea polémico, para algunos por su ambiciosa generalidad, creo que el término sirve, ya que permite identificar una serie de habilidades asociadas a un grupo generacional, presta a revolucionarlo todo en la Sociedad Red.

En educación, normalmente -y por ahora-, usamos este término para segmentar funciones de enseñanza y aprendizaje. Un nativo digital aprende y un inmigrante digital enseña. Desde esta condición o representación se abre la pregunta ¿cómo es en realidad un nativo digital?

Para saber más del nativo digital que tenemos en el aula se puede echar mano tanto del estereotipo como de una caracterización apoyada en evidencias.

Por ello, a modo de provocar sobre el estereotipo, se puede ver este video que muestra un nativo hiperdigitalizado.

Pero también, para acercarse a lo segundo, se puede tomar como base los resultados de un estudio realizado a 12.919 estudiantes de 6 a 18 años de instituciones educativas públicas y privadas del Estado español. El estudio en cuestión se titula “La Generación Interactiva en España. Niños y adolescentes ante las pantallas” (nov., 2009). El resumen ejecutivo se puede descargar, así como acceder a una reseña.

Saber cómo es el nativo digital es un conocimiento necesario para desplegar el aprendizaje significativo. Por ello, revisando el libro se puede encontrar un perfil que nos acerca a esta figura “etnográfica” que puebla las aulas hoy en día:

  • Es una generación equipada
  • Prefiere Internet
  • Tiene ubicuidad móvil
  • Acceden de forma precoz a la tecnología
  • Aprenden –sobre TIC- autónomamente
  • Comunican, conocen, comparten, divierten y consumen, en ese orden
  • Crean sus recursos
  • Tienen sentido poliédrico, multitarea
  • Están relativamente alerta a los riesgos
  • Ellos lo usan para jugar, ellas para comunicar

También se puede tener la idea del nativo digital en Iberoamérica (nov., 2008), el estudio puede descargarse completamente.

Publicado en: Educación y virtualidad

Fecha: 24/02/2010
Fuente: http://educacion-virtualidad.blogspot.com/2010/02/etnicidad-digital.html

Elecciones y educación

Educación peruana

Por Luis Jaime Cisneros

Febrero va declinando, y algunos se preocupan de los carnavales y otros de la cuaresma. Algunos se ocupan también de los colegios. Esa preocupación mira, sobre todo, a temas de consumo: uniformes, ropa, cuadernos, libros. Sobre libros hay que reflexionar largo rato. Para muchos, se trata de un asunto vinculado con la opinión de los padres de familia. Nada tienen que ver los padres de familia con los libros de los alumnos. Los libros que la escuela recomienda revelan la calidad de la enseñanza y, por ende, la calidad de los maestros. Ni el volumen ni el precio del libro dicen sobre su calidad. Cuesta mucho entender que el libro que se recomienda tiene que estar a la altura de sus eventuales aprovechadores.

Cuando recuerdo mi primera visita al Museo Británico sentí cuánto debía espiritualmente a mis viejos textos verdes de Malet. Porque lentamente fui reconociendo todo ese mundo fenicio, por un lado; ese espléndido mundo egipcio, por otro. Y junto con esos libros, la imagen del maestro Perissé, que supo confundirse con griegos y troyanos para que nos fuese fácil movernos en ese maravilloso mundo mítico. Dos grandes libros de historia se disputaban entonces la simpatía estudiantil: los tomitos verdes de Malet y el libro rojo de Seignobos. Gran cantidad de imágenes, explicadas con minucioso interés. Más que textos para explicar la imagen, imágenes para aprender a interiorizar los textos, y breves textos para explicar la imagen. Todo en el libro obligaba a esmerarse en observar. No apuntaba a la memoria sino a la inteligencia. Todo invitaba a que nos preguntásemos por qué. Y ahí estaba el maestro que había conducido a la pregunta para ayudarnos a descubrir nosotros mismos la respuesta.

Pero no es a los libros a los que quiero dedicar mi atención mejor este domingo. Es al interés que muestran los candidatos a los temas de educación. Tengo derecho a pensar que me sería difícil proponer un encuentro para debatir el Proyecto Educativo Nacional. Podré oír adjetivos relacionados con la exigencia, la calidad, las computadoras. No espero oír nada relacionado con los valores, con la vida democrática, con la lectura como buen entrenamiento para la reflexión y el libre juicio. Por eso me ha agradado leer las declaraciones de una educadora norteamericana, experta en el campo de la educación cívica, terreno entre nosotros casi olvidado.

No todos admiten que el campo ideal de la política es la educación. Lo que hace grandes a los pueblos es lo que logran con su inteligencia. Y lo que alcanza a lograr la inteligencia se debe a lo que se ha conseguido realizar y conocer. Pueblos grandes por dimensión geográfica. Nos lo dice la historia, y nos lo confirma la realidad de que hoy somos testigos. Si un pueblo no se ve asistido por el trabajo inteligente de sus ciudadanos ni tiene cómo sentirse partícipe del concierto general de los pueblos.

El cambio irremediable al que hay que prepararse es precisamente éste en que los estudiantes han de ser los reales y verdaderos protagonistas. La gran revolución pedagógica es ésta a la que debemos enfrentarnos desde ahora. Sobre todo, ahora que estamos en época de elecciones, no debemos dejar que nos formulen promesas relativas a la educación. Los jóvenes deben comprender que el voto que deben emitir dentro de poco tiene que expresar una clara y decidida voluntad de cambio. Uno de los objetivos de nuestro sistema educativo debe ser afianzar nuestra democracia. Por eso la escuela tiene que preocuparse de entrenar para la reflexión política (sobre valores, sobre justicia, sobre libertad, sobre la verdad, contra la mentira, contra la corrupción). Los jóvenes tienen que entrenarse para leer y escuchar, condiciones necesarias para hacerse oír y para respaldar los votos que emiten con la verdad.

Si nos atenemos a cuanto los periódicos recogen de boca de los candidatos, sabemos que no habrá cambio en el sistema de educación. Y si no lo hay, nada podrá ser distinto de lo de hoy. En suma, lo que estamos anunciando es que la escuela tiene que entrenar políticamente a los estudiantes, porque ellos no son los que tienen que aprender a esperar el cambio: son los que tienen que realizarlo. La escuela debe entrenarlos a manejar el arma adecuada: la inteligencia y el conocimiento. Y los objetivos reales: la justicia, la verdad, la libertad.

Publicado en: La República
Fecha: 21/02/2010
Fuente: http://www.larepublica.pe/aula-precaria/21/02/2010/elecciones-y-educacion

Todos somos estrellas

redes sociales

Por Patricia del Río

No tengo una cuenta en Twi-tter y soy una tímida usuaria de Facebook. Creo que, como la mayoría de los de mi generación, le entro bastante bien a la tecnología y a la Internet para temas que tienen que ver con mi chamba, pero todavía manejo mis relaciones sociales vía teléfono, cafecito y, en el más audaz de los casos, e-mail. Por eso no deja de sorprenderme la manera cómo cada vez más jóvenes, y no tan jóvenes, se relacionan a través de las redes sociales.

Uno de los aspectos que más me impresiona de esta comunidad hiperconectada es la necesidad compulsiva de hacer pública casi cualquier cosa que se les pase por el cerebro. Una alegre publicista twittea “amarillo yellow” y, automáticamente, más de diez amigos virtuales (o followers, como les llaman) comentan la frase que a mí me resulta incomprensible. Un arqueólogo se queja de dolor de cabeza y hay más de treinta ‘puntas’ recomendándole analgésicos. Está una señorita que con gracia, y cierta culpa, suele anunciar cuántos carbohidratos acaba de empujarse. Por supuesto, el Twitter, o el recién estrenado Buzz de Google, también sirven para anunciar cosas útiles como dónde está peor el tráfico, o para generar discusiones sobre temas trascendentes como la renuncia del fiscal Guillén. La idea es comunicar, lograr que te sigan y seguir a otros.

De acuerdo con lo que he podido observar, la fascinación que ejercen estas “tecnologías sociales” está en que les hacen sentir a sus usuarios un hipnótico efecto “Todos somos estrellas”. Al igual que Cristian Meier, o el político de moda, lo que cualquier twittero piensa o siente puede ser de interés de un montón de gente a la que nunca le ha visto la cara, pero que, de pronto, le hace fiesta y lo hace sentir reconocido, escuchado y atendido.

Y a eso quería llegar. El lunes, Apoyo publicó una encuesta en la que el 81% de los peruanos declaraba no sentirse representado por ningún partido político y, al leerla, no pude evitar preguntarme: ¿Están pensando los políticos cómo van a captar la atención de este nuevo ciudadano cada vez más acostumbrado a reclamar atención y a que lo escuchen? ¿Están diseñando estrategias para que los nuevos electores sientan que son las estrellas de este proceso?

Algunos dirán que los usuarios de Twitter o de Facebook son todavía una minoría en el Perú, o que estas son modas pasajeras. Puede ser, pero lo que parece indiscutible es que esta es la tecnología que está cambiando las formas de interrelación de los jóvenes que mañana serán votantes y, antes de que nos demos cuenta, lo común será que nuestros hijos tengan mil ‘amixes’ en Internet en lugar de los típicos diez amigos del barrio.

Publicado en: Perú21
Fecha: 19/02/2010
Fuente: http://peru21.pe/impresa/noticia/todos-somos-estrellas/2010-02-19/268433

El amor en los tiempos de Google

Amor en internet

Por Marco Sifuentes

“¿Buscas historias de amor? La mía y de Silvana. Fuimos compañeros de clase en la facultad hace 16 años. En octubre pasado nos ‘topamos’ por el Facebook. En noviembre ya éramos enamorados. En año nuevo nos hicimos novios. Y nos casaremos en junio”. Enrique

La red social Hi5 recientemente modificó su entorno y agregó la función de “coqueteo”, que consiste básicamente en decirle a un/a completo/a desconocido/a que “estás interesado”. Según la última encuesta del IOP PUCP, Hi5 es la herramienta 2.0 más usada en Lima: 47% de encuestados tiene una cuenta, lejos del Facebook, usado solo por el 20%. Es una ventaja demográfica: Hi5 es abrumadoramente popular en los sectores C/D/E. Según Hi5, el “Coqueteo” se agregó a pedido del público.
“Soy ecuatoriana. Nos conocimos en una sala de chat y a los 4 meses vine a Lima. Nos casamos y ahora me encanta la comida peruana y soy una limeña más”. Andrea

Si creemos en las cifras de You Tube, el éxito más rotundo de la folclórica cusqueña Rosita de Espinar se llama “Amor cibernético”, que tiene casi 200 mil vistas en un solo video. “¿Para qué quieres saber / mi correo electrónico? / Seguro quieres jugar / conmigo vas a perder. / Por celular no podrás / por Internet tampoco.” La respuesta llega a cargo de los cumbiamberos piuranos La Verdad del Norte, con su éxito “Hi5” en el que interpretan todo aquello sobre lo que alerta Rosita de Espinar: “Chateamos muchas veces / entablamos una linda amistad. / Me enamoré de ti en el Hi5 / encontrémonos un día y disfrutemos del amooorrrr”.
“Una amiga descubrió que su novio le fue infiel por unas fotos en Facebook. Ella se fue de viaje y él salió con la ex a una disco. La maldita colgó miles de fotos y él, claro, eliminó su Facebook, pero igual lo descubrieron”. Janet

Siendo honestos, conozco más casos de gente que trampea por Internet que historias de amor. Tenía un amigo que sacó una cuenta de Yahoo solo para “jugar”. En esa cuenta se llamaba Gonzalo y era un publicista de treintaitantos. Otro ha configurado las opciones de privacidad de su Facebook hasta el delirio, para que las firmes (y sus respectivos círculos sociales) no vean las fotos que etiquetan las trampas. Conozco a otro que se niega rotundamente a abrir una cuenta en Facebook sencillamente para evitar que unas cinco chicas lo etiqueten como novio.
“Mi caso es diferente. Me enamoré como chibola quinceañera, estuve así cinco años –cinco años– creyendo fielmente en que esa persona era para mí. Yo sí creí en lo que sentía, pero él no, y eso que incluso vino a Perú. Nada, las cosas se dieron así y solo me queda aceptar la realidad”. Stephanie

Pocas decisiones más pequeñoburguesamente dramáticas que cambiar el estado del Facebook. ¿Cuándo es el momento para anunciar que uno está “en una relación” con Fulana? ¿Y qué pasa si uno cambia de estado sin el consentimiento de su supuesta media naranja? ¿Qué clase de persona le pone “me gusta” al anuncio de que Mengano y Zutana terminaron su relación? Pueden aclarar todas dudas sobre los protocolos online del romanticismo en el consultorio amoroso del magazine nerd Gizmodo

Él, un conocido ex funcionario del Estado. Ella, traductora y quien sabe qué más. Uno había salido bien parado de acusaciones de corrupción y la otra era solo un personaje llamativo pero secundario en una fotografía de la noticia. Pasaron piola durante meses hasta que el ex funcionario, loco por gritarle al mundo su amor con la traductora, no pudo evitar la tentación de colocar unas fotitos románticas en Facebook. Alguno de esos que siempre envidian el amor le pasó la voz a unos periodistas. Los periodistas sumaron uno más uno. El resto de la historia obra en el despacho del juez Barreto.

Si conocer extraños vía chat o Hi5 le resulta aterrador, agárrese. Existe algo llamado Chatroulette que es toda una experiencia delirante. Se trata de video chat aleatorio con desconocidos. Entre y hay dos pantallitas. En una sale usted y en la otra, cualquier persona de cualquier parte del mundo que haya prendido su camarita web en ese momento. Si no le gusta su interlocutor, pone “next” y habla con otro. Lo que se puede ver allí es simplemente alucinante. No apto para los empalagosos espíritus sensibles que hoy celebran la fiesta de un monje decapitado.

Publicado en: Perú21
Fecha: 14/02/2010
Fuente: http://peru21.pe/impresa/noticia/amor-tiempos-google/2010-02-14/268033

Justos por pecadores

iglesia caricaturizada

Por Patricia del Río

Nací en hogar católico, me bautizaron sin consultarme, hice mi primera comunión a los ocho años y me confirmé justo antes de salir del colegio. Yo era de las niñas que asumía su religión con disciplina, pero sin mayor entusiasmo. Siempre me pareció que pertenecía a una iglesia en la que las mujeres no pintábamos para nada. Cuántas veces en el colegio nos quedamos sin misa porque no llegaba el cura. No importaba si había cincuenta religiosas que se supieran el rito de memoria. Sin sacerdote, las mujeres éramos almas desvalidas incapaces de recibir la gracia de Dios.

Con el tiempo, mi brecha con la Iglesia se ha ido acrecentando: no entiendo por qué tendría que formar parte de una institución que no les permite a las parejas escoger los métodos anticonceptivos que les plazcan, o que inculca la culpa como motor de la educación en los niños. No me siento cómoda avalando, con mi feligresía, contradicciones tan pavorosas como que en todas las playas de Asia hay un cura disponible para hacer misa, pero hay pueblos del Perú donde los niños llevan el pelo hasta la cintura (la tradición dicta que no se les debe cortar hasta que se bauticen) porque hace años que por esos lares no aparece un sacerdote. Podría seguir citando argumentos, pero ese no es el sentido de esta columna. No soy una militante anti-Iglesia, ni nada que se le parezca, y he ordenado mi vida de tal modo que me acerco a Dios de otras formas sin fastidiar a nadie. La pregunta es, si yo, como miles de peruanos, he podido laicizar mi vida, por qué el Estado peruano no.

Está claro que Jaime Bayly, nos guste o no, marcará buena parte del debate durante la campaña electoral. Si ha influido fuerte en procesos en los que no participó activamente, imagínense lo que pasará si ahora se lanza. No abrazo todos sus credos y no estoy segura de que se esté tomando en serio todos los temas que plantea, pero sobre este punto me declaro su absoluta seguidora: basta ya de resignarnos a vivir bajo la tutela de un Estado que se dice laico y no lo es.

Hasta cuándo la Iglesia seguirá metiendo su cuchara en políticas de educación sexual o salud reproductiva. Por qué tenemos que avalar, con nuestros impuestos, la subvención a una institución religiosa que no quiere que se promueva el uso del condón para sexo seguro, o que impide a las mujeres tomar la ‘píldora del día siguiente’. Por qué los obispos y curas reciben un sueldo que se paga con los recursos de todos los peruanos, de los justos y los pecadores, y los militares y policías, en cambio, tienen casi que mendigar para que les aumenten cien soles.

Este no es un tema de dinero, es un tema de principios. Vamos a ver cuántos candidatos presidenciales se animan a comprometerse con esta causa. Amén.

Publicado en: Peru21
Fecha: 12/02/2010
Fuente: http://peru21.pe/impresa/noticia/justos-pecadores/2010-02-12/267879

Asia y la exclusión

Por Mariela Balbi

Para bien o para mal los balnearios cercanos a Asia se han convertido en el símbolo de lo exclusivo, el reducto de la “gente bien”. Su centro comercial en el kilómetro 90 —esto no es simbólico sino metálico—, mueve entre 200 millones y 300 millones de dólares durante la temporada veraniega. Un verano consumista, sin duda. Las diversas playas que conforman lo que se llama Asia tienen sus bemoles, están las más encumbradas y selectas, otras son menos “snob” y más sencillas, pero todas comparten el estar en un espacio privado, vigilado, donde solo transita quien forma parte del condominio o del club. Esto es lo que más aprecian los propietarios de esta zona tan reputada. Nadie roba en las casas, las bicicletas quedan afuera, los carros están bien cuidados.

El diseño de estas urbanizaciones buscó copar 30 kilómetros o más de playa con balnearios de diferentes nombres. Eso hizo que el acceso para quienes no eran dueños fuera prácticamente imposible. Se subsanó esto con corredores de entrada cada ocho kilómetros aproximadamente, pero no dejaron de ser discriminatorios. La playa no es privada en ninguna parte del mundo. En la Costa Azul, en Saint Tropez, en Cannes la gente se congrega masivamente en el verano. Es un Ancón o un Agua Dulce, pero de gente de tez blanca. Lo que han logrado los balnearios de Asia es dificultar, no impedir, el acceso a la playa de lugareños de Mala, de Santa Cruz de Flores y otras localidades, así como de quien quiere ir el domingo en un ómnibus a 90 km de Lima. Y eso es excluir y privar al ciudadano de un derecho.

Quien llega y no es del balneario se siente intimidado, en algunos lugares han lotizado la arena a tal punto que no hay sitio para extender una toalla. Hay otras tácticas, pero lo cierto es que se ve poca gente ajena a la urbanización. Quienes circulamos por todos los mares lo vemos. En Ancón, que no deja de ser exclusivo, eso no ocurre; tampoco en El Silencio, Pulpos, Punta Hermosa, Santa María, donde hay construcciones bastante costosas. La playa es para que convivan el blanco, el chino, el cholo, el mestizo, el sacalagua, el de ropa de baño de marca y el que se baña vestido, sea porque no tiene el dinero para un traje de baño o porque en su cultura el pudor es incompatible con la desnudez. En Asia se está propiciando una sociedad que margina, que no soporta la presencia del otro. Nadie fomenta un desmadre en las playas de todos. En Santa María, por ejemplo, ollas, basura, perros están prohibidos, enhorabuena. Bajo reglas respetadas y comunes a todos es posible la necesaria convivencia democrática.

Publicado en: El Comercio
Fecha: 09/02/2010
Fuente: http://elcomercio.pe/impresa/notas/asia-exclusion/20100209/412368

La Teta que cuestiona

Desde antes de su estreno “La teta asustada” ya concitaba la polémica.

Muchos la tildaron de exótica, provocadora y hasta racista. No han faltado incluso  quienes dicen que da una visión falsa del país. Nada más equivocado. La película muestra la pobreza existente, la exclusión y la violencia sexual ejercida contra mujeres durante el conflicto interno, temas inocultables. Además hace patente otra verdad: la insensibilidad de ciertos sectores ante el drama que vivieron miles de peruanos.

Por Raúl Mendoza

Un arenal en la pantalla

El escenario de ‘La teta asustada’ fue escogido por Claudia Llosa porque tenía los elementos habituales del mundo migrante urbano: escenarios desolados contrapuestos muchas veces al paisaje bucólico que se dejó atrás, construcciones precarias y siempre inacabadas, cerros áridos que poco a poco empiezan a habitarse, incluso solitarias escaleras que los cruzan. En Manchay, un asentamiento humano al sur de Lima con 70% de su población en extrema pobreza y el 90% subempleado o desempleado, la cineasta construyó “un universo hiperrealista” –según varios críticos de cine– que cuenta el trauma de Fausta, el personaje principal, pero también pone en pantalla todas las carencias que se viven en un lugar así. “Los que cuestionan el film son aquellos que quisieran ser muy occidentales, muy europeos, y jugar a que somos un país muy globalizado, muy moderno y que todo es como Larcomar”, dice el dramaturgo Eduardo Adrianzén. A ese grupo de gente le llega altamente la película y le fastidia que además sea exitosa. “Sin embargo allí está Manchay y sus personajes, como símbolo de la realidad que viven millones de peruanos”, agrega. En verdad Manchay es una síntesis de la barriada en Lima: falta de servicios básicos, atraso escolar, desnutrición y otros problemas. Leer el resto de esta entrada »

El archivo en peligro

archivos

Por Antonio Zapata

Una reciente resolución suprema ha cercenado el archivo histórico del Archivo General de la Nación, AGN, trasladándolo al Instituto Nacional de Cultura, INC. Esta medida liquida al AGN como institución, puesto que le retira el corazón y queda desmembrado. De acuerdo a las leyes vigentes, el AGN brinda asistencia técnica a los archivos en uso en toda institución pública y privada; recibe los documentos recientemente traspasados en un archivo denominado intermedio; y finalmente, después de 30 años, coloca los documentos en el archivo histórico, ambos abiertos al público. Ahora, con la comentada resolución suprema, el AGN queda pintado en la pared porque pierde su parte sustancial.

El problema principal de esta decisión es que rompe el ciclo natural del documento, que desde su emisión, está bajo la custodia de archiveros que lo conducen a una sola institución. Ese sistema unitario deriva de la necesidad de preservar el documento y evitar que se destruya. Lamentablemente, la decisión del Ejecutivo rompe este ciclo y lo entrega a dos instituciones rivales, las cuales pelearán y perderán el patrimonio documental que la Nación les ha encargado preservar. Leer el resto de esta entrada »

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